jueves, 10 de marzo de 2016

Técnica, tecnología e innovación

Texto extraído del relato "Volver a la naturaleza ... pero en auto. "


Imagínate que estas en una isla inexplorada de clima templado, atmósfera un paraíso verde incontaminado, naturaleza virgen de atmósfera limpia, agua clara y aire puro, sin teléfono, sin televisión, sin messenger, sin facebook sin obligaciones estipuladas por horarios... Nada más que el medio ambiente natural, dos manos para agarrar, dos piernas para correr y una cabeza para pensar.

Ahora imagínate, en este entorno, sin cambios, para el resto de tu vida: sin casa, sin energía eléctrica, sin música, sin abrigo, sin comunicaciones, sin vacunas, sin servicios de ningún tipo. Todo muy natural.

Imagínalo más en detalle; sentís hambre y hace mucho frío, pero en la isla, alimentarse y cubrirse de las inclemencias del tiempo no se soluciona con un delivery o ir al shopping. Hay que capturar algún animal que pueda proveer de las dos cosas. ¿Cómo? Agudizando el ingenio, porque casi todos los animales vienen en formato más grande, más rápido, más fuerte o más resistente que el humano...

No es nada sencillo: ese cachorro de ciervo con la pata rota, que acechamos desde las primeras luces del día, recién se descuidó bien entrada la tarde. Es el momento de comer un poco de carne cruda, sin condimento ni sal. Todo muy sano.

Ahora que hemos recuperado energía, podemos dedicarnos a quitarle el cuero, que, generalmente,  viene bastante bien pegado al animal. ¿Con qué? con las manos, por supuesto, o a lo sumo, con alguna piedra filosa para ayudarnos en la difícil tarea.

Con la piel del animal a disposición, podremos comprobar si corresponde a nuestra talla. En la tarea se nos fue todo el día. La noche llega. Y esta piel ya comienza a oler bastante raro.
A esta altura, ya no queremos imaginar más nada...

Fuente : Doval l y Gay A "Tecnología Finalidad Educativa y acercamiento didáctico", Conicet, Bs.AS. 1996


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